El vecindario y sus alrededores:

Algunas personas se involucran concentradamente en un partido de croquet, juegan al tenis, toman sol al lado de la piscina, o leen sentados en una reposera, a la sombra en el césped.

En los alrededores de Cruz Chica hay caminatas, a un arroyito o la sierra, con vistas bellísimas y rincones arbolados. A escasos metros, el Museo Manuel Mujica Lainez, con sus cosas como cuando él vivía en la casa, o simplemente vagar por las callecitas angostadas entre las casas de vacaciones. Es una zona muy bonita.

Más allá, se pueden hacer cabalgatas y salidas en mountainbike a arroyos y  bañarse en piletones perdidos en la sierra. Volar en parapente, es una experiencia única, entre aguiluchos y cóndores. También trekking y escaladas para los más aventureros. Y lo más característico del lugar, jugar en La Cumbre Golf Club, uno de los más antiguos y más bellos del país.

En la veta cultural, La Cumbre es un lugar de residencia y trabajo de muchos pintores que organizan clínicas y muestran sus trabajos. Hay muestras permanentes y temporarias durante el año, entre ellas la Sala de Miguel Ocampo, un espacio de nivel exquisito y la Sala del Museo Manuel Mujica Lainez.

La Cumbre tiene un cine,  con proyecciones todos los fines de semana, y un cine-club de lujo, dirigido por uno de los seleccionadores del Festival de Cine de Hamburgo.

Para la salidas a comer La Cumbre tiene la mejor oferta gourmet del valle de Punilla con gran variedad de restaurantes y especialidades.